Debate sobre el estado de la región o el día de la marmota. Pedro Sanz se despierta todos los días en 1995, para él no avanza el tiempo, se quedó en 1995 y así nos lo ha hecho ver, una vez más, en el debate sobre el estado de la región celebrado en pasado jueves y viernes en el Parlamento riojano.
Para Pedro Sanz no existe el futuro, tampoco el presente, él es más del pasado, se encuentra más cómodo haciendo referencias a un pasado que muchos riojanos no han vivido que afrontar un futuro, que para esos mismos riojanos, se antoja más que complicado. Reproches al pasado todos, propuestas para el futuro ninguna.
Los que seguimos el debate, tanto desde la retrasmisión en directo por TVE como por las redes sociales (os recomiendo un post de Rubén Vinagre en gnoss), nos quedamos sin ver el enfrentamiento directo entre Pedro Sanz (PP) y Martínez Aldama (PSOE).
El año pasado el Presidente pasó de debatir con Miguel González de Legarra y este año optó por despreciar al líder de los socialistas riojanos y no quiso contestarle al final de su intervención.
¿Chulería o cobardía? ¿Estrategia o improvisación? se preguntaban los periodistas que seguían el debate.
Lo cierto es que Sanz fue recibiendo mensajes de sus Consejeros, que no paraban de pasarle “papelitos”¿se estaba preparando su intervención por que la de Aldama le había dejado descolocado?
Sin ninguna duda se trataba de estrategia improvisada de un chulo cobarde. Después del repaso que le pegó Mikel González de Legarra, que le llevó incluso a utilizar a muertos (de lo que no se extrañó nadie ya que si utilizó la muerte del popular Taburete, como no va a utilizar la de su padre), no podía permitirse el lujo que Aldama, a ese que desprecian continuamente desde la bancada popular, le diera otro repaso, como le dio en su primera intervención, así que no le quedó más remedio que sacar del banquillo al secundario de Carlos Cuevas, que como buen futbolista italiano, durmió el debate y colorín colorado, este debate se ha acabado.
Pedro Sanz estuvo torpe, muy torpe, tanto que al finalizar su última intervención, no ajustó los tiempos, me refiero al televisivo y su último mensaje dirigido a la ciudadanía, en tono salvapatrias, no entró en televisión, algo imperdonable para un político de su experiencia. Fuera del tiempo televisivo, fuera del espacio temporal, estamos en 2010, no en 1995 y fuera del espacio territorial, estamos en La Rioja y Sanz es su Presidente, no es el jefe de la oposicón al Ayuntamiento de Logroño y ni mucho menos es la oposición a Zapatero. Dio la sensación que el reloj se le paró del todo.
Efectivamente, es eso, a Pedro Sanz el reloj se le ha parado. Y no sólo se le ha parado para apartar a la Vicepresidenta Vallejo o los Consejeros Burgos, Muñoz o del Río de su equipo, en 24 horas. Lo grave es que se le ha parado en 1995, y sinceramente, a mi me da igual que se pase la vida hablando de La Rioja de 1995, lo que no me da igual es que no sólo su reloj se ha parado, sino que con él ha conseguido también parar el futuro de nuestra Rioja.
La marmota volvió a salir… y perdió La Rioja.
Tribuna publicada en Rioja2.com

















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